Cómo elegir un buen cuenco tibetano artesanal y con un sonido increíble sin gastarse 3 cifras

Persona tocando cuenco tibetano con baqueta

Cuando en su día me informé de cómo elegir un buen cuenco tibetano (o bol tibetano, tazón cantador, o bol cantador) casi «se me cae el alma a los pies». El motivo es que según mucha gente entendida había que hacerse a la idea de gastarse números de 3 o 4 cifras.

¿Pero y las personas de a pie que no queremos beneficiarnos de los cuencos tibetanos en nuestras meditaciones? Porque como te explicaré, una cosa es utilizarlo para un concierto y otra para yoga, meditación o una pequeña terapia (pues para según qué objetivo es mejor una intensidad de vibración que solo un tazón cantador antiguo, hecho a mano y original puede dar).

Así que como lo más probable es que te encuentres en esta situación, voy a contarte las características y aspectos más importantes a la hora de elegir un cuenco tibetano. Te contaré todo sobre ellos (materiales, tamaños, grosor, tipo de fabricación…), pero insistiré en lo que te interesa para un uso como el que te comentaba. Nada de un cuenco del Tibet que cueste miles de euros, vaya.

Te iré enlazando algún ejemplo y al final tendrás un apartado con recomendaciones de buenos cuencos tibetanos de todos los precios, incluidos tanto los económicos como los premium. Si te interesa algún aspecto concreto puedes saltar al apartado a través del índice 👇

Cómo escoger un cuenco tibetano: 6 aspectos a tener en cuenta

¿De qué material son los cuencos tibetanos?

Cuando empiezas a buscar información sobre los cuencos tibetanos es fácil hacerse un lío, porque en todas partes hablan de composiciones varias de metales: 5, 7, 8, 10, 12… Lo peor es que la cantidad es estos metales se asocia a la calidad, con lo cual siempre pensamos que cuántos más metales (y un mayor precio) mejor. ¿Te suena la famosa leyenda del cuenco tibetano de 7 metales?

Muchas fuentes lo consideran el tazón cantador más terapéutico porque los 7 metales preciosos coinciden con el número de chakras que tenemos en el cuerpo y con la cantidad de planetas visibles desde la Tierra según la astrología védica. ¿Pero que hay de verdad en esto?

1. Cuentos tibetanos de 7 metales: ¿mito o realidad?

Tal y como hemos concebido el concepto de los 7 metales en Occidente, podemos decir que es más bien un mito y no una realidad. Y es que nosotros hemos creído que los cuencos tibetanos se fabrican con los llamados metales alquímicos (oro, plata, hierro, mercurio, cobre, plomo y estaño), cuando la tradición oriental dice que los metales preciosos son el oro, la plata, el cobre, el bronce y el hierro.

¿Por qué salen solo 5? Porque tanto el Sol como Júpiter se asocian con el oro, y tanto Venus como la Luna con la plata. A Saturno le corresponde el hierro, a Marte el cobre y a Mercurio el bronce. Estos son los metales con los que debería estar hecho un bol cantador no solo por la tradición original a al que pertenece, sino porque a nivel funcional es lo que tiene más sentido. Y es que el hierro y el plomo, cuando se mezclan, minimiza la resonancia (el tiempo que se mantiene el sonido) del instrumento.

como elegir un buen cuenco tibetano
El sonido de un cuenco tibetano depende en gran parte de los materiales

2. Cuencos o boles tibetanos de bronce

Total: que lo adecuado y más común hoy en día es encontrarlos de bronce en hasta un 80% mezclado con estaño o zinc en el porcentaje restante. Para conseguir una mayor perfección en el sonido esta fórmula puede combinarse con otros metales en pequeña cantidad, como la plata (el 94% de los modelos de cuencos tibetanos existentes tan solo cuentan con 2 metales, lo suficiente para asegurar su sonoridad).

En los cuencos modernos pueden emplearse otros metales no milenarios, como el cromo, el platino, el paladio, el manganeso… Cuánto más compleja en metales sea la composición (lo que implica conocer los distintos sonidos que dan todas las combinaciones de metales posibles), más compleja será la elaboración del bol tibetano, mejor sonido emitirá y más se encarecerá su precio. Pero es por esto, no porque se utilicen ciertos metales sagrados (también influye la fabricación manual y artesana).

Por cierto, es muy raro ver oro en un cuenco tibetano, pues es un material muy caro y con pocas propiedades sonoras.

3. Cuencos tibetanos de cristal de cuarzo

Este otro tipo de bol cantador también está rodeado de mitos, porque aunque sí es cierto que el cuarzo tiene ciertas propiedades terapéuticas y que su sonido es encandilador… lo que encontramos en el mercado no es precisamente de cuarzo, sino de cristal.

Y en este cristal no hay ni rastro de la composición molecular del cuarzo, porque estos tazones se fabrican a partir de la fundición y toda propiedad del mineral muere. En algunos se encuentra en mínima cantidad en el recubrimiento del bol y que contribuye a la estética tan fina y bonita que tienen. Puedes leer más sobre esto en el blog de Manel de la Escuela de Gong.

Pero esto no afecta a su sonido y a los efectos terapéuticos que el cristal puede tener. La verdad es que es un sonido que nada tiene que ver el de los cuencos tibetanos y es curioso abandonarse a una sesión de relajación con cuencos de cuarzo (en realidad cristal). De hecho, ¡hay gente que se pone más nerviosa todavía porque son sonidos más agudos!

2. El tipo de fabricación del bol cantador

Hay páginas que distinguen los cuencos tibetanos según lo antiguos o modernos que son, pero lo cierto es que para las personas que buscamos un cuenco para meditar esto no nos influye. Y es que se considera antiguo un cuenco que tiene más de 40 años y cuyo origen de fabricación está en comunidades con una tradición ancestral, como la India o Nepal. Y eso en las tiendas online o plataformas que tenemos a mano no lo vamos a encontrar (por no hablar de su precio).

Lo que sí nos puede incunbir es su proceso de fabricación, y que puede ser decisivo a la hora de fijar el precio aunque nos movamos en precios máximos de entre 100 y 200 euros (los que te voy recomendando aquí no llegan ni a la primera cifra).

1. Fabricación artesanal de los cuencos tibetanos hechos a mano

El tazón cantador se fabrica a mano a partir, o bien de la fragua y el martillado, o bien del fuego y el martillado. La señal de que se le ha dado forma con un proceso artesanal siempre es que los bordes son irregulares. Para explicarle nadie mejor que un maestro orfebre dedicado a los cuencos, en este caso de Uruguay:

2. Fabricación industrial de los boles tibetanos modernos

En este caso el proceso empleado es el de la fundición, que consiste en fundir los metales y verterlos en un molde para que cojan la forma del cuenco, que será perfecta y nada irregular. El riesgo que tiene este proceso es que no se controle la calidad de los metales utilizados (pueden proceder de desechos de la industria metalúrgica); por eso es importante encontrar un modelo y marca que aunque fabrique «a la manera moderna» (y por lo tanto más barata), nos asegure un control en todo el proceso y que el resultado sea un bol tibetano con un sonido agradable.

La mayoría de los que tenemos a mano son de fabricación moderna, aunque existen marcas comprometidas con zonas del Nepal que viven de la producción artesanal del tazón cantador que venden en Europa a un precio algo más elevado pero no muy escandaloso (veremos algún ejemplo).

¿Qué tamaño de cuenco tibetano escoger?

Llegamos al que en mi opinión es el aspecto decisivo a la hora de comprar un cuenco tibetano: el tamaño. Y en él se incluye tanto el diámetro del bol como el grosor de sus paredes, aunque esto último es algo muy difícil de determinar y que solo en tiendas muy especializadas (normalmente las que solo venden cuencos tibetanos artesanos, e incluso antiguos) nos lo dirán. Al tamaño hay otra cosa que va muy relacionada: si tenemos experiencia, o no, tocando boles tibetanos. Ahora te cuento.

1. El diámetro del tazón cantador

Hay un dato muy importante sobre los cuencos tibetanos: cuánta más amplitud tengan, más hará resonar el sonido que se crea con el movimiento de la baqueta con la que lo tocamos. Por lo tanto, los más pequeños son los más difíciles de tocar (en realidad, se les da golpecitos porque por frotación apenas suenan) y no son los más aconsejables para alguien que empieza a experimentar en este mundillo.

Lo ideal es optar por un tamaño intermedio; para yoga y meditación es más que suficiente, y si el cuenco es de buena calidad los pequeños también dan buen resultado para este contexto. Ahora, si tu presupuesto es algo más holgado, combinar un par de cuencos te permitirá variar en los sonidos; esto es algo habitual en clases o talleres más específicos, donde se busca una acción terapéutica más profunda.

Estos son los tamaños más habituales que encontrarás (el dato es del diámetro) y un ejemplo de modelo en venta online para cada uno, que he escogido por tamaño, fabricación artesanal y buenas opiniones:

Cuenco tibetano pequeño (10-14cm)
Cuenco tibetano pequeño
Cuenco tibetano mediano (15-20cm)
Cuenco tibetano mediano
Cuenco tibetano grande (20-35cm)
Cuenco tibetano grande

Otro dato para que te guíes a la hora de elegir el tamaño: el sonido será más grave a mayor diámetro del cuenco, y más agudo cuánto más pequeño. Quizás este tipo de sonido sea algo menos relajante, y se suele decir que los que mayor acción tienen en este sentido son los cuencos tibetanos de 17cm. Los más grande se usan para masaje vibroacústico.

Un consejo: fíjate en el peso del cuenco y lee opiniones al respecto porque algunos son muy pesados y sostenerlos en la mano mucho tiempo cansa. Lo digo, porque mucha gente prefiere un cuenco de unos 15cm por este motivo, aunque sacrifique un poco en el sonido.

2. El grosor de la pared del cuenco tibetano

Como te comentaba, en la ficha de producto de un tazón cantador no veremos este dato indicado, pero es buena idea fijarse en la imagen en si su pared es fina o gruesa. Los primeros suelen dar una mayor vibración y sonidos más sutiles, mientras que los segundos vibran menos pero emiten sonidos más potentes e intensos.

Así, un grosor medio estará a medio camino entre ambos, con una vibración y una intensidad de sonido moderados. Si se puede, estos serían los más recomendados para meditación (uno grueso, por ejemplo, es ideal para sesiones musicales o conciertos).

¿Con qué nota de afinación compro mi tazón cantador?

La afinación del cuenco tibetano se ha asociado a la teoría de los 7 chakras del cuerpo de forma que haya distintos boles tibetanos para cada chakra y por ende, afinados en la nota concreta del chakra. Pero a día de hoy esto no se sabe si es cierto y muchas voces apuestas a que es más marketing que otra cosa (para que compres más de un bol cantador). Te dejo esta cita, que da mucho que pensar:

¿Sabías que en la India cuando recitan los sonidos relacionados con los chakras (Bij/a mantras) como: LAM, VAM RAM, YAM,HAM, OM… con el objetivo de armonizarlos, todos ellos se pronuncian con el mismo tono o nota? ¿No te resulta contradictorio este dato, si cada chakra obedece a una nota diferente?

Escuela de Gong

Aún así, esta serían las notas asociadas a cada chakra:

ChakraUbicaciónNota asociada
1. MūlādhāraZona del perineoDO
2. SvādhiṣṭhānaZona del sacroRE
3. MaṇipūraZona del ombligoMI
4. AnāhataCorazónFA
5. ViśuddhaGargantaSOL
6. ĀjñāQuiasma ópticoLA
7. SahasrāraFontanelaSI

¿Qué bol tibetano es mejor para meditar, tocar un concierto o hacer terapias?

Es muy distinto adquirir un cuenco tibetano como accesorio para meditar (un ratito de savasana o postura del cadáver o sesiones de meditación no muy largas) que para masajes de terapia vibracional o sonora, o incluso para conciertos en teatros o espacios amplios.

  • Cuencos tibetanos para meditar o hacer yoga: en este caso puedes utilizar uno de tamaño pequeño pero generoso (entre 12-14cm), como el que te recomendaba arriba.
  • Boles tibetanos para terapias: en este caso se suelen combinar 2 o 3 de distintos tamaños, y es importante que sean de buena calidad (¡para este fin no puedes fiarte de los que cuestan 20 euros!).
  • Tazones cantadores para conciertos: esto son palabras mayores y aquí se usan muchos cuencos de varios tamaños, y sobre todo de la máxima calidad y de fabricación artesana. ¡Estos sí son los que valen 3 y 4 cifras!

Luego, si tu idea es usar el cuenco tibetano con agua, debes saber que no todos los modelos son adecuados para ello. Necesitarás un cuenco bastante amplio y un poco hondo que te permita introducir el agua y utilizar la baqueta alrededor del cuenco sin tocarla, como por ejemplo este de 14cm de diámetro.

El efecto de esto será que la vibración del sonido se expandirá en el agua (lo verás porque se generan unas ondas), aumentando la intensidad del sonido que escucharemos nosotros. Como bien imaginas, esto hará que el efecto del sonido en nuestro cuerpo sea mayor.

¿Influye el diseño del cuenco tibetano en cómo suena? ¿Y la baqueta?

El diseño del tazón cantador cuanto más sencillo mejor. Esto incluye evitar cuencos muy decorados para evitar que interfieran en el sonido (un tazón pintado también suele ser indicativo de que se ha utilizado un metal de mala calidad que es necesario esconder).

Preguntas frecuentes sobre el cuenco tibetano

1. ¿Qué beneficios tiene la frecuencia 432 Hz?

De la frecuencia 432hz se dice que es la que es la que está en mayor armonía con nuestro cuerpo y nuestro entorno (otras personas y seres vivos, la naturaleza, el planeta…), y que por lo tanto incluso las canciones deben estar afinadas a partir de ella.

Esto no es cierto porque «ninguna canción o obra musical está indefinidamente tocando en esa sola nota» (Escuela de Gong); y en segundo lugar y en referencia a los boles tibetanos, suenan según la forma, el tamaño y su proceso de fabricación. «La mayoría de los cuencos tienen armónicos muy complejos y ninguno tiene un estándar de referencia de tono», dice Manel de la Escuela de Gong.

Además, en este estudio comparativo de 3 cuencos tibetanos distintos, se dice que el rango vibroacústico óptimo para que las ondas sonoras pueden ser percibidas por el sentido auditivo y la piel (y por lo tanto tener efecto terapéutico) «implica el
uso de frecuencias bajas, entre 20 Hz y 120 Hz«.

2. ¿Cómo debe ser el sonido de un buen bol tibetano?

El sonido de un cuenco tibetano debe ir acorde a su tamaño (puede variar según sea más pequeñito, o más enorme) pero además cumplir con estas características:

  • Tiene que estar bien afinado, solo así sonará bien.
  • Su sonido no debe ser estridente, sino armonioso.
  • Debe emitir un sonido sostenido, tanto en duración como en intensidad.
  • Debe ser fácil de tocar y que al frotar el sonido salga con facilidad.
  • Que se note que hay cierta profundidad en el timbre.

Todo esto es el reflejo de un cuenco tibetano bien elaborado y con conocimiento de los sonidos que emite en función de cómo está construido, así que en realidad es el aspecto definitorio de un buen cuenco tibetano.

3. ¿Cómo saber si mi cuenco tibetano está afinado?

Si al tocar un cuenco escuchamos un mismo sonido, está afinado; si salta entre 2 sonidos diferentes, no lo está. Bastará darle unos golpecitos en el centro, y volver a repetir el proceso que te muestran en este vídeo, para re-afinarlo.

4. ¿Por qué deja de sonar un cuenco tibetano?

Un cuenco tibetano puede dejar de sonar por la aparición de alguna grieta o algún tipo de desgaste (esto es lo más común), porque esté sucio, por cambios de temperatura muy bruscos que afectan al mental, o simplemente porque está desafinado. Si lo utilizas con agua, quizás no tiene la suficiente como para sonar bien.

5. ¿Cómo se activa un cuenco tibetano?

Para activar un cuenco tibetano, es importante que te encuentres en un lugar donde no hay mucho ruido o distracciones para que puedas ir apreciando los sonidos que emerjan del tazón cantador. Puedes mantenerte de pie o sentado/a, como quieras.

Coge la baqueta con la mano con la que escribas, y el bol en la otra. Ponla mirando hacia abajo y en el centro del cuenco, y empieza a dar pequeños toques hasta que percibas cierta intensidad de sonido. Luego, puedes comprobar la afinación frotándola por los bordes del cuenco haciendo círculos. Suele llevar unos segundos, pero si no suena, puede ser por alguna de las razones que te comento en la pregunta anterior.

6. ¿Cómo se llama el palo con el que se toca el cuenco?

¡Ah! Y procura que la baqueta tenga la parte que va a estar en contacto con las paredes del cuenco forrada con corcho o cuero, ya que así el sonido se emite en el rango vibroacústico adecuado para resultado terapéutico.

¿Cuáles son los mejores cuencos tibetanos?

Arriba ya tienes un modelo sugerido para cada tamaño y, si te fijas, son todos lisos (tal y como hemos visto que es mejor para el sonido) y fabricados de forma artesanal. Y sí, por desgracia algunos utilizan los chakras y los 7 metales como reclamo, pero contra el marketing no se puede ir 😅.

Ahora, si lo que quieres es un cuenco tibetano 100% original del Nepal y hecho a mano, pero que además tenga un sonido sublime y sin dejarte 3 cifras, esta selección es para ti. Vamos a ver los 3 mejores cuencos tibetanos que cumplen con todo esto, que son de marcas expertas y que gozan de buenísimas opiniones.

Son todos de tamaño pequeño (arriba tienes mediano y grande), suficiente para las prácticas de meditación. Uno de ellos será de calidad premium, pero te sorprenderá ver su buen precio. Te recomiendo entrar en cada uno y ver los vídeos de las opiniones… todos son diferentes pero su sonido desprende una belleza difícil de describir.

1. Bol tibetano económico y suficiente para yoga y meditación

Me hace especial ilusión poder seguir recomendado este cuenco tibetano de Zenamaste, empresa francesa que trae desde Nepal boles tibetanos hechos a mano en un pueblito llamado Bhaktapur. El motivo es que fue el primero que compré para uso personal y cumplía todo lo necesario para mis prácticas de meditación: pequeñito, de un material de calidad, liso y sin excesivos grabados y colores, de un grosor medio y con banqueta de madera y cojincito incluidos.

Y lo más importante: suena genial. Es cierto que tira un poquito a agudo, y que la duración es justita una vez retiras la baqueta, pero es que la relación calidad-precio es espectacular y es muy fácil toparse con otros que valen lo mismo o un pelín menos y que directamente no suenan. Es el que siempre aconsejo para empezar; te recomiendo ojear las opiniones porque hay un vídeo donde puedes verlo en acción.

Cuenco tibetano barato pero de calidad

FICHA TÉCNICA

Marca: Zenamaste
País de fabricación: Nepal
Certificado sostenibilidad: No

Características
Material: cobre, zinc, plomo, estaño, aluminio, cristales de bórax
Diámetro: 11,5cm
Medidas totales: 17.3 x 14.8 x 6.9 cm
Peso: 450g

2. Tazón cantador con buena relación calidad-precio y un sonido superior

¡Ay este cuenco tibetano! Lo tengo en mi lista de deseos porque lo conocí gracias a una compañera y no he dudado en incluirlo en este pequeña selección. Tiene una sonoridad increíble: basta un golpecito o una vuelta al cuenco con la baqueta para que el sonido se mantenga varios segundos. A diferencia del primero, este es más profundo, más intenso, algo más grave pero sin resultar pesado. De nuevo, en las opiniones tienes un vídeo donde se percibe.

Su estética, aunque ya sabes que no estoy a favor de los decorados, es también preciosa. En este caso, no se esconde el material con pinturas sino que simplemente se le da al cuenco un poco de magia a través de las inscripciones (según dicen, son mantras). ¡Ah! Y todo es fabricado a a mano, incluido el cojín y la baqueta.

FICHA TÉCNICA

Marca: Hātakāma Nēpāla
País de fabricación: Nepal (Valle de Kathmandu)

Características
Material: Estaño, Latón, Cobre, Zinc, Hierro
Diámetro: 14cm
Medidas totales:
14 x 14 x 6cm
Peso: 600g

Cuenco tibetano de calidad

3. Cuenco tibetano original 100% artesano y de calidad premium

Y con un salto de tan solo 20 euritos más podemos tener un cuenco tibetano de una marca referente en productos del Himalaya originales y hechos a mano, con una calidad bestial. Solo hay que ver el grosor del cuenco y su peso, bastantes gramos más para un cuenco de menos diámetro que el anterior modelo que hemos visto.

¿Su sonido? Contundente, tirando a grave y muy, muy duradero. Lástima que hay que rebuscar un poco entre las opiniones para ver el vídeo, pero te lo recomiendo porque impone y sorprende a partes iguales. Me parece un salto de calidad muy grande y sin dispararse mucho de precio, así que por mi parte fichado queda porque no lo conocía antes de hacer este artículo.

Cuenco tibetano original

FICHA TÉCNICA

Marca: Himalayan Bazaar
País de fabricación: Nepal

Características
Material: Latón
Diámetro: 12,5cm
Medidas totales: 12.5 x 12.5 x 6.5cm
Peso: 750g

Y hasta aquí este artículo que espero te haya servido de guía para saber cómo elegir un buen cuenco tibetano y que haya esclarecido todas las dudas que suelen salir en ese proceso. Ya ves que al final los mitos no importan y lo que cuentan son las características físicas del bol cantador: material, tamaño, proceso de fabricación, uso que le vayas a dar y poco más.

Si al final compras uno de los que te he recomendado me encantará saber qué te ha parecido y si tienes alguna duda déjamela aquí abajo.

Namasté,

Patricia.


Referencias:

Mi afán por investigar todo cuanto me interesa y la experiencia me han brindado mucho conocimiento, pero para darte la mejor información, me he documentado:

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