3 beneficios de la postura seiza de meditación para principiantes
Si te estás iniciando en la meditación, te habrás dado cuenta de que no es precisamente cómodo y que encontrar tu pose ideal requiere de tiempo. Por eso, al menos al principio, la postura seiza es la que más beneficios puede tener para ti.
Sus ventajas son sobre todo prácticas, así que en esta guía me centraré en las tres más interesantes para principiantes, como por ejemplo que ofrece una base estable y que no exige cruzar las piernas.
También veremos sus límites para que, dentro de ella, puedas identificar una postura para meditar que puedas mantener y disfrutar.
Lo que aprenderás sobre la postura seiza para meditar:
¿En qué consiste la posición seiza de meditación?
Seiza es la forma tradicional japonesa de sentarse de rodillas: las piernas quedan plegadas bajo el cuerpo, el empeine de los pies descansa sobre el suelo y la pelvis se dirige hacia los talones.
Es la alternativa perfecta a las posiciones con las piernas cruzadas, que normalmente no son muy cómodas cuando se empieza a meditar. Y es que, al arrodillarte, el apoyo de las rodillas y de la pelvis crea una base muy definida desde la que sentarte.

Además, puedes modificar la altura con distintos soportes (como un banco de meditación) para que no recaiga tanto peso sobre tus rodillas y sea todavía más cómoda.
Esta adaptabilidad hace que seiza sea una de las mejores posiciones de meditación para principiantes, tal y como vamos a ver ahora.
Beneficios de meditar en estilo seiza si eres principiante
Los beneficios de meditar en estilo seiza tienen que ver con la colocación del cuerpo, que suele ser problemática cuando nos iniciamos en la meditación. En concreto, estos son los tres que considero más útiles:
1. Proporciona una base estable para meditar sentado
Una de las principales ventajas de la posición seiza para meditar es que sus puntos de apoyo son fáciles de identificar. Son las dos rodillas y la base de la columna, que forman una especie de triángulo. Si utilizas un soporte, como un zafu, la pelvis queda elevada.
Esto es importante porque, cuando empezamos, solemos tener la duda de dónde debemos colocar el peso para encontrar una posición vertical y estable sin estar recolocando continuamente las piernas.
No significa que seiza «corrija» la espalda ni que vaya a evitar molestias, simplemente te da una geometría clara desde la que ajustar la postura. Aun así, esta ventaja desaparece si para mantenerla tienes que tensarte, inclinarte para escapar de la presión o soportar dolor en rodillas, empeines o tobillos.
Si te es demasiado incómodo, sobre todo por el contacto con el suelo o una esterilla muy fina, lo ideal es colocar debajo un zabuton. Se trata de una especie de colchoneta gruesa y mullida, normalmente rellena de algodón o lana densos. Están disponibles en varios grosores para que puedan utilizarlos personas con mayor necesidad de soporte, como este de Lotuscrafts:

FICHA TÉCNICA
Marca: Lotuscrafts
País de fabricación: India
Certificado: GOTS
Características
Relleno: algodón bio (4500 g/m²)
Altura: 7 cm
Dimensiones: 85×80 cm
Peso aproximado: 4 kg
Con o sin ayuda de este accesorio, deberías poder mantenerte erguido sin sentir que estás forzando la posición.
2. Permite meditar sin cruzar las piernas
Seiza también te permite meditar sin adoptar loto, medio loto ni otra posición con las piernas cruzadas, que son posturas que al principio distraen porque no encuentras una colocación cómoda de los pies y las piernas.
Esto no significa que sea la opción más fácil para todo el mundo, porque para sentarte en seiza necesitas una flexión profunda de rodillas y una flexión plantar considerable de los tobillos. Por eso una persona puede encontrarse muy cómoda sin cruzar las piernas y otra notar enseguida presión o tirantez al arrodillarse.
En este caso, el zabuton no evita que el peso recaiga sobre la articulación y para minimizarlo lo ideal es colocar una almohada o cojín bolster entre las piernas. Este sería un pasito más para adaptar y minimizar el impacto de la postura.
3. Se adapta a distintos niveles de práctica
La postura tradicional, sentado directamente hacia los talones, no es la única manera de meditar en seiza. Como ya hemos visto, puedes modificar la altura de la pelvis y el reparto del apoyo con distintos complementos mientras descubres con que variante estás más cómodo/a.
Aun así, ningún soporte elimina por sí solo la carga sobre las rodillas y esto puede ser problemático cuando existen lesiones o una falta de flexibilidad acusada. De nuevo, la solución está en la adaptación en este caso mediante un asiento que nos eleve del suelo y sostenga toda nuestra carga corporal.
El mejor para ello es el banco de meditación, ideal para empezar a meditar en seiza (de hecho, está pensado para ello):

FICHA TÉCNICA
Marca: Banters
País de fabricación: China
Material: bambú
Características
Medidas del banco: 43 x 20 x 18 cm
Medidas de las patas: 18 cm (atrás), 15 cm (delante)
Medidas del asiento: 43 cm x 20 cm
Peso total: 1.8 kg
Es un accesorio super recomendado también para personas con la musculatura poco entrenada o simplemente cuando tus meditaciones son muy largas y es inevitable que la postura seiza te acabe molestando.
Este de Banters tiene la ventaja de que está ligeramente inclinado hacia adelante para favorecer la posición natural de meditación. Huye de los que son completamente planos porque a la larga resienten muchísimo la espalda.
Con la el tiempo, irás necesitando menos altura o estarás agusto tan solo con un cojín entre las piernas o bajo las rodillas, ¡es cuestión de práctica!
Cuándo no conviene mantener esta postura
Tanto en yoga como en meditación nunca queremos llegar al extremo y, si al probar seiza aparece dolor, hormigueo o adormecimiento, sal de la postura y mueve las piernas. Si las piernas se han quedado dormidas, espera a que despierten e incorpórate despacio.
Y si tienes una lesión, una cirugía reciente o una limitación relevante de rodilla o tobillo, no uses seiza como forma de forzar movilidad. En esos casos, valora otra postura y consulta con un profesional sanitario si necesitas saber qué rangos de movimiento son adecuados para ti.
También deberías plantearte cambiarla si te provoca presión difícil de tolerar incluso adaptándola con soportes. ¡Recuerda que la mejor postura de meditación es la que te deja atender a la práctica sin estar pendiente continuamente del cuerpo!
Si quieres comparar otras formas de sentarte o las ayudas que puedes utilizar, en la guía de accesorios de meditación encontrarás las distintas opciones para montar un espacio de práctica que se adapte mejor a ti.
Fuentes consultadas
Fuentes utilizadas para contrastar la definición, los soportes, las exigencias articulares y las precauciones de la postura seiza.
- Soto Zen International — ¿Cómo practicar zazen? — https://www.sotozen.com/spa/zazen/howto/index.html.
- Miyasaka et al. (2025) — Journal of Functional Morphology and Kinesiology / PMC — https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12372159/.
- Uchiyama et al. (2008) — Effect of Japanese Style Sitting (Seiza) on Gait Properties — https://www.jstage.jst.go.jp/article/jsehs/53/4/53_357/_article.
- Fukunaga & Morimoto (2015) — Calculation of the knee joint force at deep squatting and kneeling — https://www.jstage.jst.go.jp/article/jbse/10/4/10_15-00452/_article/-char/en.

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